Como posiblemente mande a la mierda el blog voy a desahogarme un poco.
Estoy hasta los huevos de todo.
Y soy optimista eh. Por lo menos creo que hay solución. Pero claro, mis soluciones atacan a vuestra imperiosa necesidad de hacer el capullo, de vivir como animales y de estar orgullosos de ello. Pues luego no vayáis diciendo que el mundo está loco porque la escoria que lo corrompe sois vosotros. Pero la culpa no es vuestra, es de la tele y de la sociedad.
Lo peor es que es verdad.
El ser humano no puede dirigir ni su propia estupidez. Ya habrá alguien que te diga como ser un capullo, ya sea destrozándote los oidos con música basura, ya sea destruyendo tus ojos con una programación basura o aniquilando tu cerebro con cuatro chorradas que puedes comprar a cambio de tu libertad.
Me temo que ahora mismo el único optimismo que puedo encontrar es que un día caiga un meteorito que se cargue el máximo de gentuza posible. Eso o eugenesia, ¿qué preferís? Aunque claro, para qué opinar, si seréis los primeros en morir de una forma u otra.
Y sí, a mí no me preocupa porque me considero lo suficiente listo como para llamaros gilipollas con razones. Así de humilde soy.
Por último, señor Dios, métase su juicio divino por el orto. A ver cómo pollas juzgas a alguien que no actúa por su propia voluntad.
Imagen bonita para no acabar tan brusco. Así os acordaréis de mí cada vez que la veáis de fondo de pantalla.
