Bueno, no sé si haré más entradas sobre filosofía pero por si acaso le pongo número. Ésta se la dedico a Platón.
Platón, un hombre con los huevos como platos.
Éste hombre vivió allá por la antigua Grecia antes de Cristo, cuando no había tele ni play pero sí esclavos que les proporcionaban mucho tiempo libre. Como se aburrían pues se dedicaban a pensar, ya ve usté. Aprendiz de Sócrates, el cual fue ejecutado por su pueblo por ir diciendo blasfemias. Por cierto, decir que la gente tenía que aprender a ver la verdad = blasfemia.
Esto hizo que Platón se pusiera su bandana, cogiera su metralleta y… ups me he equivocado de historia.
Platón se dedicó a pensar cómo sería una sociedad justa, bella y perfecta, cimentada sobre el Bien en sí. Y lo llevó al extremo de crear un mundo aparte donde habitan las Ideas de todo lo que existe, existió y existirá, en la que la Idea más poderosa era la del Bien (9999 de ataque). Estas Ideas tenían forma, eran perfectas, eternas, supercalifragilísticas, etc. Además, todo lo existente en este mundo son copias imperfectas de estas Ideas. Por lo tanto, no son perfectas, eternas, blablabla… y no aportan el conocimiento supremo y absoluto, el verdadero. La labor del filósofo es, a través de todo un proyecto educativo (ríete del que hay ahora) de por vida, alcanzar ese mundo y descubrir en qué consiste el verdadero Bien. Una vez vislumbradas todas las Ideas, el filósofo sabría cómo actuar adecuadamente ya que sabe exactamente en qué consiste el Bien. Después, este hombre estaría obligado a gobernar ya que se lo debe a su gente por haberlo ayudado a alcanzar las Ideas.
Hasta aquí parece algo sensato. ¿Cómo alguien va a gobernar bien si no sabe en qué consiste el Bien? ¿Quién va a gobernar mejor que el filósofo entonces? Sin embargo, este hombre sabio y lleno de conocimientos verdaderos, como no es de extrañar, no querrá gobernar. No porque puede ver la de mierda que tiene que “fregar”, sino porque no quiere volver a ese mundo lleno de mentiras y falsificaciones. Sin embargo, como la sociedad le ayudó, tiene que sacrificarse. Un “ahora que te has comido mis bombones, tienes que hacerme un favor o sino me los devuelves” tan típico de Doraemon.
Además, otra pega de la teoría del Filósofo-Gobernante, es su elitismo. La teoría defendía la división de la población en tres: productores (el vulgo trabajador), los guardianes (el no-tan-vulgo más listo) y el filósofo (el único con 100 de INT). Dependiendo de lo capaz que eras para razonar y lo bueno que eras para las matemáticas (la única ciencia cercana a las Ideas por ser perfecta) pues te ponían en un puesto u otro.
Sin embargo, es gracioso que la mayoría de los que tachan a Platón de elitista sean los que tienen características de productores, pero bueno, ahí lo dejo.
Espero que os haya gustado mi resumencico FTL.
Resumen de Platón <- Éste es el que utilicé para Selectividad y es bastante más serio y completo, por si a alguien le interesa.
